—¿Y cómo se supone que despierte ese poder a voluntad? —pregunté, sintiendo una mezcla de miedo y frustración—. Yo no lo comprendo, no tengo un manual de instrucciones. A veces sale cuando estoy en peligro extremo, como un instinto de supervivencia, pero luego desaparece y me deja sintiéndome vacía... e insignificante.
—Puedo ayudarte con eso —respondió Lysandra, con una seguridad que me erizó la piel—. Conozco todo sobre la magia y estoy segura de que podré averiguar cómo despertarla.
—Mmh,