—Hay muchos lobos solitarios por todo el bosque. Sugiero que Eloise pelee sola contra uno de ellos, siendo vigilada por seguridad, claro —habló David, con una sonrisa.
—¿Eh?
—No te preocupes, Eloise. Seth y yo somos los más rápidos de la manada. Te rescataremos en un abrir y cerrar de ojos si están a punto de hacerte daño —me guiñó el ojo.
—Qué alivio —dije, con ironía.
—No estoy seguro de que vaya a funcionar. Eloise ya ha estado en peligro en otras ocasiones y ese “poder” no se manifestó