Reino de Uratis
El rey Anoreq miraba por el balcón de la torre más alta de su palacio. A lo lejos, una comitiva de Karades se acercaba y él la aguardaba con el corazón firme y el ánimo resoluto. Lo que debía suceder, sucedería.
La cooperación con el rey de los Tarkuts no había resultado como esperaba, el uratita que seguía a Desz y a la reina jamás regresó de Karades. Era difícil creer que el Tarkut lo hubiera traicionado, algo más había pasado. Y acabó descubriéndolo de quien menos esperaba, un