10. Decisiones frias y lazos de sangre
Durante los días siguientes, Giselle se convirtió en una experta en el arte de la evasión. Diseñó rutas estratégicas por la empresa para no coincidir con Marcel en los pasillos.
El viernes a las dos de la tarde llegó con una puntualidad inevitable. Giselle estaba revisando unos informes cuando una sombra se proyectó sobre su escritorio.
—¿Lista para la cita? —la voz de Marcel, profunda y cargada de una extraña vibración, la hizo sobresaltarse.
Él estaba apoyado en el marco de la puerta, observá