—¿Por qué no me dejas hacerlo? No tiene sentido que retengas a una muerta en vida a tu lado. No seas egoísta... Anoche solo me usaste, lo único que te recuerdo es a esa mujer... —hablo luego de un rato y sollozo hasta el punto de tener hipo.
—¿Por qué esas ganas tuyas repetitivas de quitarte la vida? —Acuna mi rostro con sus frías manos, para que lo vea a los ojos.
—Porque nunca he sido feliz, no puedo serlo... —exhalo profundo.
—Mírame —demanda con su grave voz. Sigo viendo hacia otro lado, ev