—¡Papi! —gritó Emma, desesperada. Xavier se acercó de inmediato y le besó la frente.
—No te preocupes, mi amor. Denis debe estar equivocada. Quédate aquí —dijo, tratando de calmarla—. Dante, busca a la niñera y entrégale a la niña.
Xavier salió corriendo tras Denis. Helena, al verlo tan alterado, sonrió con satisfacción y le dio un largo sorbo a su copa. Dante, que también había salido del despacho, alcanzó a notar la expresión en su rostro. ¿Acaso tenía algo que ver? Pensó, alarmado, pero no t