Xavier sacudió la cabeza, intentando asimilar las palabras del médico.
—¿De… qué bebé está hablando, doctor?
—¿No lo sabía? La señorita tenía casi ocho semanas de embarazo. ¿Usted es el padre?
La pregunta lo quebró por completo. Claro que era el padre. Y probablemente también el responsable de la pérdida de ese hijo que apenas empezaba a existir.
Se levantó del asiento y caminó hacia el final del pasillo, donde Elizabeth yacía recostada. Con cuidado, la tomó del brazo y la giró hacia él. Ella y