La mujer del Cóndor:39. Me está volviendo loco.
Michael Foster
Regina estaba absorta en ese maldito cachorro, como si fuera lo más precioso del mundo. Yo, por otro lado, estaba sentado en el borde de la cama, mirándola con una mezcla de incredulidad y celos. No lo iba a admitir en voz alta, pero me irritaba que le estuviera prestando más atención a ese peludo que a mí.
Había planeado dos días perfectos, románticos y, sobre todo, muy intensos en este lugar. Mi idea era simple: no salir de la habitación, aprovechar el frío afuera para man