La mujer del Cóndor 38. El hijo de Regina y Michael
Salí del hotel envuelta en mi abrigo, tratando de despejar mi mente después de todo lo que había sucedido. Necesitaba un respiro de Michael, de su arrogancia, de su insistencia en controlarlo todo... y de su habilidad para hacer que, a pesar de todo, mi corazón se acelerara. Me encontraba caminando por las calles, era un lugar pequeño pero encantador, con montañas nevadas que se alzaban en el horizonte y calles pintorescas llenas de luces navideñas. Debía admitir que Michael había escogido un l