La mujer del Cóndor :75. ¿Que debo hacer?
Cuando llegué a la casa con Lorenzo, el ambiente estaba cargado. Su rostro reflejaba una mezcla de ira y frustración mientras me observaba con los brazos cruzados, caminando de un lado a otro como un animal enjaulado.
—¿Qué demonios te pasa, Regina? —me increpó apenas crucé la puerta—. ¿Por qué permitiste que Michael estuviera cerca de Esme? ¿Qué clase de madre lo deja acercarse?
—¡No lo permití! —respondí, apretando a Esme contra mi pecho—. Él nos encontró, Lorenzo. No tuve opción.
Esme, en mi