Había imaginado cómo sería volver a verlo, pero jamás se me ocurrió contemplar la posibilidad de que el verdadero impacto no fuera regresar con Cassiel, sino comprender y conocer a su nuevo yo.
Mi espalda se hundió un poco más entre las sábanas mientras el peso firme de Cassiel permanecía sobre mí, cálido, sólido, embistiendo mi sexo con esa intensidad que mi cuerpo seguía recordando a pesar de que mi compañero parecía un nuevo ser.
Tras regresar a Umbra Noctis, Cassiel me había llevado directa