Capítulo 25. ¿Es verdad, Lycan?
ELENA
No podía dormir. Me levanté despacio, sin despertar a Natalia ni a Adriana. La habitación estaba en silencio, solo se escuchaba el golpeteo de la lluvia contra los cristales.
Me acerqué a la ventana. La tormenta seguía, pero más calmada. Me quedé allí un rato, apoyada en el marco, mirando hacia el bosque.
Todo estaba oscuro, pero de repente, vi una luz moviéndose entre los árboles del bosque.
Los pelos se me pusieron de punta. Me alejé de la ventana con el corazón acelerado. Volví a l