Punto de vista del escritor
El teléfono de Lorenzo vibró en el bolsillo de su chaqueta justo cuando salía de la reunión con la familia Deazle. La habitación olía a puros, y solo tenía un pensamiento: Martha. El mensaje de la cocinera había sido breve y urgente: estaba en peligro.
«Ahora no», murmuró, colgando. Andrew lo alcanzó en el pasillo, con las cejas arqueadas como esperando que Lorenzo dijera algo. Lorenzo no respondió, solo empujó las puertas. Afuera, todo se sentía extraño e inquietant