Maximilien se sentó en su escritorio, sirvió una copa grande de alcohol y se la bebió de un solo sorbo, debía opacar ese sabor amargo de la conversación con su madre; estaba incrédulo de que Amelia estuviera llevando a Archer a la quiebra, pero en el fondo sabía que no lo estaba haciendo de una forma ilegal, la mala gestión de su compañía y falta de responsabilidad, llevaron a que los acreedores sin pensarlos dos veces se fueran con ella.
Pero eso no cambió el hecho de que tuviera que separar