Era la decima llamada que Amelia le hacía a Maximilien, no era normal que él se estuviera demorando tanto con su pequeño, ya que, por sus condiciones médicas, entre menos tiempo estuviera fuera de casa, sería mucho mejor.
<<¡Contesta Maximilien! >>Se repetía Amelia, tomó su bolso y lista para salir , por fin, él atendió su llamada.
—Mi amor ¡Hasta que por fin! ¿Qué paso? ¿Por qué no me contestas? —Al otro lado de la línea, estaba Maximilien descontrolado, con los nervios de punta y sintiendo la