Capítulo 70 Poco a poco las cosas, aunque duelan, deben ponerse en su lugar.
Lucían seguía inconsciente, no daba ninguna señal de mejoría, los días iban pasando y aunque para Amelia y Maximilien era una situación deprimente, conservaban la esperanza de ver una ultima vez los ojos de su pequeño hijo.
Pero el tiempo no solamente pasaba para el pequeño, en el vientre de Amelia, una nueva vida se estaba gestando y cada día que pasaba se hacia notar más, por lo menos, eso reconfortaba su alma.
—Hoy tenemos la ecografía para saber el sexo de nuestro bebe —Amelia se recogió su