Al caer la tarde, Amelia se fue más temprano para su casa, además de querer ver a sus gemelos, debía hablar con Olivia, contarle su situación y decirle la verdad de lo que estaba pasando, no podría mentirle, pues sentía que a ella le debía demasiado.
Por su parte, Maximilien también regresó a enfrentar su realidad, antes de abrir la puerta de su mansión, cerró los ojos y suspiró, a pesar de las advertencias de su madre, se arriesgaría al todo con Amelia.
Selene estaba sentada en su silla en la