POV: Aslin Ventura
Estaba en la habitación, doblando ropa sobre la cama mientras los niños jugaban en su habitación con una de las niñeras. El silencio de mi cuarto me daba un respiro, pero no una paz completa. Mi mente seguía alerta. Siempre lo estaba. Como si algo dentro de mí supiera que esa calma no podía durar.
Y entonces… sonó el teléfono.
No era mi número habitual. Era un móvil de emergencia, uno que apenas usaba, uno que nadie debía tener.
El corazón me dio un vuelco.
Temblé por dentro…