POV: Liam Azacel
Volví a la mansión cuando el cielo ya estaba teñido del azul metálico del amanecer. Habían pasado horas desde que encontré el auto abandonado, horas siguiendo rastros que no llevaban a ningún sitio, horas sintiendo cómo mi paciencia y mi cordura se desgastaban como papel mojado.
Cuando crucé las puertas principales, nadie se atrevió a decir una palabra. Ni mis hombres, ni el personal, ni siquiera los guardias que normalmente me saludaban con firmeza. Me miraban como si la furia