POV: Aslin Ventura
Me quedé frente a la puerta cerrada, con las manos temblando y el corazón golpeando tan fuerte que apenas podía respirar. El sonido de los aparatos seguía filtrándose desde adentro, un pitido irregular que me taladraba los oídos. Cada segundo era una tortura, como si mi alma estuviera atada a esa habitación.
Apoyé la frente contra la pared fría y sentí cómo las lágrimas caían sin control. Quería entrar, quería volver a tomar su mano, sacarlo de ese infierno, pero lo único