POV : Aslin Ventura
No podía dejar de mirarla. Cinthia avanzaba hacia nosotros con esa sonrisa fría que siempre lograba encender una llama de ira en mi interior. Cada paso que daba con sus tacones resonaba como un martillo en mi pecho, y yo sentía cómo la rabia empezaba a hervir por debajo de mi piel. Mis manos temblaban, no solo por el miedo que todavía me recorría desde que supe que Carttal estaba herido, sino también por la provocación que emanaba de esa mujer.
—¿Qué… qué haces aquí? —pregu