Mundo ficciónIniciar sesiónHabían pasado horas desde la despedida de Beatriz, y la mansión, ahora envuelta por la penumbra del inicio de la noche, parecía respirar más despacio. Las luces encendidas en su interior creaban un contraste tibio con el cielo ya oscurecido afuera. Cada habitación parecía suspendida en el tiempo, demasiado quieta, demasiado grande, demasiado llena de lo que no se decía.







