Mundo ficciónIniciar sesiónLa observé salir de la cocina en silencio, con el jugo aún por la mitad en el vaso. No corrió, no gritó, no dio portazos. Pero aquel silencio… era casi un grito. Era el tipo de ausencia que se queda impregnada en el aire como un perfume que nunca vuelve a olvidar.
Su ropa sencilla







