Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo de aquella mañana avanzada tenía una luminosidad suave, filtrada por nubes claras que parecían algodón extendido sobre el azul pálido. El viento soplaba leve, apenas lo suficiente para desordenar algunos mechones del cabello de Isabella, que caían sobre su rostro y se mecían con gracia a cada paso. A su lado, Aurora caminaba dando pequeños saltos, con la mochila rosada colgando de un







