Mundo ficciónIniciar sesiónMientras la niña se maravillaba con el mundo allá afuera, Isabella se perdió en sus propios pensamientos. La carretera parecía interminable, y cada kilómetro recorrido la alejaba físicamente de Lorenzo, pero no conseguía arrancar del corazón. Era extraño. Dolía, pero al mismo tiempo, era necesario. Necesitaba distancia para respirar, para encontrarse de nuevo.







