La casa Winchester estaba sumida en una calma engañosa aquella tarde. No era el silencio habitual de una vivienda ordenada, sino uno más profundo, expectante, como si las paredes mismas supieran que algo estaba a punto de quebrarse. Fred se encontraba en su habitación, concentrado en una tarea escolar, mientras Noah revisaba documentos en el comedor y Denisse terminaba de preparar café en la cocina.
El sonido del timbre rompió el aire con una nitidez casi violenta.
Denisse se quedó inmóvil un s