La música de la fiesta seguía sonando suavemente en el jardín de la mansión Winchester.
Pero para Noah Winchester y Denisse White, el mundo parecía haberse detenido.
—Lo recuerdo… —repitió Noah con la voz temblorosa.
Los ojos de Denisse se llenaron de sorpresa.
—¿Qué… qué dijiste?
—Todo.
Noah la miraba como si finalmente estuviera viendo algo que había estado perdido demasiado tiempo.
—Recuerdo el accidente… la mansión… a Fred… —su voz se volvió más suave— y te recuerdo a ti.
El corazón de Deni