El aire de la mañana era frío cuando Denisse White salió finalmente del hospital.
Habían pasado varios días desde el ataque. La herida aún dolía cuando se movía demasiado rápido, pero el médico había sido claro: podía irse a casa, siempre que evitara esfuerzos.
Para cualquiera más, aquello habría sido motivo suficiente para descansar.
Pero Denisse no era cualquiera.
Mientras caminaba hacia el automóvil negro estacionado frente al hospital, su mente estaba fija en un solo pensamiento.
Hoy termin