—No tengo idea de cómo apareció ese dinero en mi cuenta —digo con voz temblorosa, tratando de mantenerme en pie, ya que mis piernas han dejado de sostenerme. —No recibí ninguna transferencia de ese número, no entiendo quién haya puesto ese dinero ahí. Alguien debe de haber hecho esto para incriminarme.
Clavo mis ojos en Martina, su sonrisa y esa expresión de satisfacción dejan claro que ella armó todo, ¿pero por qué?, ¿qué le he hecho para que me haga esto y ponga en duda mi reputación con Davi