18 | Se la llevaron

El rugido de los motores quebró el silencio de la madrugada cuando los autos negros entraron en la larga avenida que conducía a la mansión. El polvo se levantó en una nube grisácea, iluminada por los faros.

Lorenzo iba en el vehículo de adelante, la mandíbula tan tensa que parecía hecha de piedra. Tenía el arma en mano, los nudillos blancos, la mirada fija en la silueta oscura de su casa, esa fortaleza que había prometido que jamás sería profanada.

Pero lo había sido.

Cuando el portón se abrió,
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App