Mundo ficciónIniciar sesiónLa caída de Clara no ocurre de golpe.
No hay una escena pública.
No hay un momento único que pueda señalarse con el dedo y decir ahí fue.
Ocurre como ocurren las cosas definitivas:
por acumulación.
Primero es el cuerpo. Clara despierta una mañana con la sensación de que el aire pesa más. No es falta de oxígeno, es conciencia. Se sienta en la cama y tarda unos segundos en recordar por qué duerme mal desde hace días. Luego lo recuerda todo al mismo tiempo: la citación, la reunión con Laila, la mirada de los abogados que ya no la ven como aliada, sino como riesgo.







