Mundo ficciónIniciar sesiónLa grieta no aparece como una explosión.
No hay alarma.
No hay llamada desesperada.
Aparece como aparecen siempre las cosas que destruyen imperios:
silenciosa, mínima, casi elegante.
Marcus lo nota primero en el tono del abogado. No en las palabras. En la pausa previa. Ese segundo de más antes de responder. Ese carraspeo innecesario que delata que algo, aunque pequeño, ya no encaja del todo.
—Hay un detalle que quisiera revisar con más calma —dice la voz al otro lado—. Nada grave. Solo… protocolo.
Marcus no pregunta qué detalle. No muestra interés. Hace algo







