Mundo ficciónIniciar sesiónLaila no llegó a la decisión como se llega a una explosión, sino como se llega a un veredicto. No hubo un momento exacto que pudiera señalar con el dedo, ninguna frase detonante, ningún gesto que la empujara de golpe. Fue un proceso silencioso, acumulativo, que se fue formando mientras observaba cómo Clara se movía alrededor de Marcus con una seguridad que no le pertenecía, mientras hablaba de los gemelos como si fueran objetos intercambiables, mientras usaba un embarazo como escudo y como arma al mismo tiempo.
Estaba sentada en la mesa pequeña de la cocina cuando la idea se terminó de ordenar. La taza de té frente a ella ya estaba fría, intacta, porque había dejado de beberla hacía rato. Evelyn estaba del otro lado, con una carpeta abierta que no estaba leyendo realmente. Ninguna de las dos tenía pris







