Mundo de ficçãoIniciar sessãoClara empezó a apretar sin darse cuenta de que ya no tenía fuerza. No fue un cambio brusco, fue una suma. Un comentario más alto de lo necesario. Una pregunta repetida dos veces. Una mano que se quedaba un segundo de más sobre el brazo de Marcus. Gestos pequeños, casi imperceptibles para cualquiera que no estuviera atento. Pero Marcus estaba atento. Más que nunca. Y lo que antes le habría provocado irritación o culpa, ahora solo le producía una calma fr







