Mundo ficciónIniciar sesiónLaila no había vuelto a sentir ese tipo de concentración desde antes del accidente. No era calma, no era miedo, no era rabia. Era algo más frío y más nítido: determinación absoluta. Estaba sentada frente a la mesa del pequeño departamento, con una libreta abierta y varias hojas sueltas esparcidas alrededor, mientras Evelyn caminaba lentamente por la habitación, repasando mentalmente cada variable







