Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcus empujaba lentamente el coche doble por el parque, intentando que el movimiento suave calmara a los gemelos. El viento era tibio, las hojas crujían bajo los pies de la gente, y aun así él solo podía pensar en una cosa: algo estaba roto dentro de él y no entendía qué. Clara le había dicho muchas veces que estaban casados, que eran felices, que tenían una vida perfecta, pero cada día q







