La puerta se cerró de golpe detrás de ellas. La cosa no pintaba bien para ellas.
Lysandra echó el cerrojo con manos temblorosas mientras Nyra empujaba el mueble más cercano contra la pared, tal como le había enseñado Bruma. El sonido seco de la madera contra el piso resonó en la casa silenciosa. Después de tantos días de paz, esta situación le recordaba que al final nunca estaban seguros, nunca...ellos permanecían ahí..buscando.
—Arriba —ordenó Lysandra—. Cierra las ventanas... vamos rápido....