MATTHEW
El humo del cigarro se queda suspendido en el aire, pesado, mezclándose con el olor a alcohol barato, cuero y pólvora vieja. El lugar donde estoy no tiene nada de elegante, pero sí tiene algo que se siente incluso antes de mirar: poder. Un poder sucio, violento, construido con sangre y miedo. La clase de poder que no necesita oficinas ni corbatas para existir, porque se impone a golpes, con armas, con cuerpos tirados en el suelo.
Estoy sentado frente al líder de la pandilla, intentando