BIANCA
Los días han transcurrido con una normalidad que casi me asusta. No he tenido problemas en ningún frente. Ya llevo una semana completa aprendiendo a manejar todo lo que heredé, y aunque a ratos resulta abrumador, intento no dejarme vencer por la presión.
Como me dijo mi abuelo: si yo pude, tú también, y no olvides que tienes mi sangre; la inteligencia está en tu ADN.
Adrián, por su parte, logró recuperar absolutamente todo su dinero. Cada centavo que estaba escondido en cuentas falsas volvió a su lugar. No perdió nada.
Sigo siendo joven, apenas tengo veintidós años y pronto cumpliré veintitrés. Siento que tengo toda una vida por delante, tanto por vivir como por aprender.
Ahora mismo estamos organizando el cumpleaños de Austin. Decidimos que será algo íntimo y familiar. Nada ostentoso, pero sí lleno de cariño.
Las decoraciones ya llegaron y las están instalando en el patio. Elegimos una temática de príncipe. Yo misma le compré su capa, su corona y todo lo necesario para qu