BIANCA
Los días han transcurrido con una normalidad que casi me asusta. No he tenido problemas en ningún frente. Ya llevo una semana completa aprendiendo a manejar todo lo que heredé, y aunque a ratos resulta abrumador, intento no dejarme vencer por la presión.
Como me dijo mi abuelo: si yo pude, tú también, y no olvides que tienes mi sangre; la inteligencia está en tu ADN.
Adrián, por su parte, logró recuperar absolutamente todo su dinero. Cada centavo que estaba escondido en cuentas falsas