Aprieto con más fuerza el volante mientras la escucho. No es solo lo que cuenta, es la forma en que lo hace. Sin dramatismo, sin victimizarse, como si todo aquello ya no tuviera el peso que claramente debería tener. Y eso, lejos de tranquilizarme, me cabrea.
Me molesta no haber estado ahí.
No haberla conocido antes.
No haber podido evitarle todas esas humillaciones gratis que tuvo vivir.
Exhalo despacio, obligándome a soltar la tensión que se acumula en mis manos. La vida no funciona así, lo sé