El fuerte crujido que resonó en la casa hizo que Winnie mirara hacia el techo con el corazón en la garganta. Benjamín se giró hacia ella, con su rostro serio, y dio un paso hacia el lugar donde la columna central sostenía la sala, vio madera picada por toda lados y una hacha a un lado. La columna la habían destruido desde el cimiente, estaba prácticamente en el aire.
—Winnie, esto no es bueno —dijo, con su tono lleno de preocupación—. La columna principal está dañada. Si no se repara pronto, es