Mientras todo aquello pasaba en el poniente de la ciudad, en el centro, en el apartamento de Lina, finalmente estaba por quedarse dormida; sin embargo, algo la hizo despertarse y sobresaltarse, pues escuchó cómo alguien abría la puerta de su apartamento.
Su cuerpo se heló al escuchar unas pisadas acercándose lentamente a su habitación; fue aquí donde recordó las palabras que su madre le había dicho el día que avisó que se iría a vivir sola.
—Adelina Salas Toledo, ¿A dónde se supone que vas a viv