Florencia tomó su bolso y le pidió al chofer que la llevase a la casa de su nuera; ella sabía que recién se había separado de su hijo, pero para ella, Marina siempre sería la única persona que podía tener ese título.
Durante el camino, recordó que tanto a Marina como a sus nietas les gustaba el rollo de guayaba de una famosa panadería de La Roma, así que decidió desviarse un poco y pasar por él; en su mente estaba que las penas con pan eran menos.
Aquella acción bien podría tratarse de que el