Luego de un largo viaje en avión, autobús y ferri, finalmente llegó al lugar que solo había conocido en imágenes de redes sociales.
Marina no podía negar que estaba aterrada; sus manos y pies temblaban, su cuerpo sudaba y no, no solo era por el calor, puesto que este era un sudor frío.
Si lo miraba bien, esta era la primera vez que hacía algo como aquello. Tal como muchas cosas que recordaba, jamás tuvo tiempo de hacerlas.
Pensar en aquello la hizo sentirse realmente estúpida. ¿Cómo podía darle