Lejos del apartamento de Patrik, en casa de los Stephanoni, la familia se había reunido en la sala; todos permanecían en silencio mientras Raquel Davis hablaba con Lina.
Tras terminar la llamada, don Santiago Stephanoni dijo:
—¿Está hecho?
—¡Está hecho, señor Santiago! El día lunes seguro irá aquella jovencita; la pasaré a recursos humanos y ellos se encargarán del resto. Esa mujer no hará nada, su familia viene de provincia, son unos pueblerinos, ¿quién querría ponerse a indagar lo que de verda