Lina, por su lado, llegó a su oficina; ahí dentro se topó con su jefa. Aquello le resultó un tanto extraño; aquella mujer era alguien respetuosa del espacio de sus trabajadores, y su presencia ahí antes de que ella llegara le causó cierta intriga.
—Raquel… ¡Qué sorpresa!
La mujer se mostró seria pero profesional.
—Adelina, ¿cuánto tiempo llevas trabajando para nosotros?
—Ya varios años…
—¿Cuánto?
—Tres… Desde que me gradué de la universidad.
—Eso no es mucho tiempo, creí que eran más años. Perd