Lina se quedó helada. ¿Cómo podía ser que este hombre fuese así de frío? ¿Cómo podía ser que no considerara que podían quedarse? Ella desconocía por completo las razones por las que Patrik no podía quedarse.
—Adelina, yo no puedo quedarme, mira, tan pronto como el padre de Esteban Montemayor sepa que su compañía está en quiebra, ¿qué crees que va a hacer?
Lina movió la cabeza en negación.
—Bueno, vendrá por mí, vendrá por Efraín y, créeme, no será bueno lo que suceda, porque, obviamente, yo no