Tras terminar aquella llamada, Efraín aún necesitaba ponerse al día con Patrik, por lo que, aun viendo la hora, decidió marcarle.
—Patrik…
—¿Cómo estás?
—Bien… —dijo Patrik, volteando a ver hacia su habitación, en la que se encontraba durmiendo Adelina. —¿Tú cómo estás? ¿Cómo te fue en tu fin de semana?
—Bien, todo bien… ¿Ya tienes el tema de Marina cerrado?
Patrik se quedó por un momento en silencio, luego recargó su espalda en el sofá y dijo:
—Sí, ya solo eran detalles mínimos, pero de e