Tan pronto como Patrik llegó a la habitación, colocó con cuidado a Lina en la cama. Tras aquello, el hombre se metió al tocador; de ahí Adelina solo escuchó cómo comenzaba a caer agua de la regadera. No necesitaba ser experta para darse cuenta de lo que sucedía, por lo que, simplemente tomando un lado de la cama al azar, se metió y se dispuso a dormir.
Para cuando Patrik salió del tocador, Adelina ya estaba completamente dormida. El hombre entró al vestidor, se puso su pijama y salió dispuesto a