Marina volteó y lo miró hacia donde provenía la voz; por un momento se sintió desconcertada ante el hombre que estaba ahí presente. Por un momento se sintió en aquellas épocas donde todo eran pendientes, tareas que parecían no tener fin, actividades escolares, juntas y pagos de cuentas a tiempo.
Al ver al hombre que estaba parado en el umbral de la puerta, dejó salir un suspiro de tranquilidad; esa vida se había quedado atrás, esta era su nueva vida, una que había decidido no desperdiciar más.